El buen uso de la televisión

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  Óscar A. Matas

Emitir a cualquier precio

«Lo hemos emitido para saber qué había en la cabeza de esa persona». Así se manifestó el presidente de la NBC tras la emisión del polémico vídeo de Cho Seung Hui. Un vídeo que no aportaba más que un aumento de puntos de share, propaganda fácil, exhibicionismo puro y duro, para dolor de las 32 víctimas que fallecieron en la masacre de Virginia. La mayor parte de la opinión pública lo cree reprobable, y cabe decir que los familiares de las víctimas se han sentido muy ofendidos. Pero el vídeo ya se ha emitido, el director de la cadena ya ha intentado salir del paso con unas declaraciones, y la polémica suscitada de bien seguro que ayudará a crear aún más publicidad ante un hecho doloroso como el sucedido.

La imagen que muestra Hui en la emisión es grave, pero mucho más grave resulta su actitud desafiante. Emitido justamente en Estados Unidos, donde la adquisición de armas resulta tan fácil incluso para un perturbado, las imágenes acaban constituyendo casi un videoclip promocional. Su cara de asesino, y la exaltación a la violencia, han dejado herida abierta a muchos de los ciudadanos, pero no olvidemos que para otros puede llegar a resultar un contagio. Porque de perturbados aun rondan dando vueltas, y puede haber quién haya encontrado un buen ejemplo para emular tal macabra hazaña.

¿Dónde están los límites en la información? Para algunos parece que no hay reglas de juego si se trata de ahondar en el dolor ajeno dando morbo a cualquier asunto que se preste.

Toda esta situación puede llevarnos a realizar un pequeño estudio sobre el tema, a la vez que podemos sonsacar algunas ideas prácticas y concretas.

Programación educativa

Los niños de Estados Unidos pasan casi tres horas al día viendo televisión, según estudios recientes. Ciertamente la cifra es muy alta, y no podemos olvidar que, como otros factores, la pantalla televisiva moldea significativamente el desarrollo de los hijos.

Ya en 1990 el Congreso americano aprobó la Ley de Televisión Infantil con el objetivo de incrementar la programación educativa e informativa. De forma más reciente ha determinado que las cadenas de televisión han de satisfacer las necesidades educativas e informativas de los niños. De este modo se les pide que su programación responda a estas necesidades, y deben limitar el número de anuncios comerciales durante las horas de programación infantil.

La Comisión Federal de Comunicaciones desarrolló unas normas para llevar a cabo este objetivo, mediante las cuáles se debía informar a los padres y consumidores sobre los programas educativos, definir el tipo de programas y transmitir programación educativa durante tres horas semanales como mínimo.

Los niños y la violencia en la televisión

Desgraciadamente una parte abundante de la programación actual es violenta. Estudios realizados sobre los efectos que ésta puede tener sobre los jóvenes, han llegado a distintas conclusiones:

  • pueden acabar volviéndose inmunes al horror que supone la violencia
  • acaban aceptando la violencia como un modo de resolver conflictos
  • imitan la violencia que observan en la televisión
  • se identifican con ciertos caracteres, desde víctimas a agresores

Lo que parece que sí está demostrado es que los niños que están expuestos de un modo excesivo a la violencia en televisión tienen una tendencia a ser agresivos. Es cierto que la televisión no es la única fuente del comportamiento violento, pero sin duda alguna es un factor que contribuye de forma significativa.

Otros factores por el exceso de televisión

Pasarse muchas horas ante la pantalla, aunque sea mirando otro tipo de contenidos que no estén relacionados con la violencia, también tiene sus consecuencias contraproducentes. Algunos de estos problemas relacionados son:

  • sustituye el ejercicio físico
  • hace que se debiliten las relaciones sociales con los amigos y familiares
  • acaba sustituyendo la lectura, tan necesaria en las etapas de aprendizaje, ya que es más cómodo ver la pantalla que leer un libro
  • debilita el tiempo de dedicación a los estudios

Ver la televisión no es malo, pero un mal uso de ella puede repercutir de modo negativo en los hijos. Puede ser un gran entretenimiento y una divertida forma de enseñar, pero también, en contraposición, puede ser un factor negativo en el proceso de maduración personal.

Algunas ideas para aprender a ver la televisión

A medida que crecen los hijos, y más hoy en día cuando la imagen impera por encima de los libros y las palabras, resulta muy necesario educar en un uso adecuado de la televisión. Algunas de las ideas que pueden servir para ello son:

  • Fomentar actividades alternas: deporte, leer, conversar, etc…
  • Durante las comidas apagar el televisor y fomentar el diálogo entre los miembros de la familia
  • Durante las horas de trabajo escolar nunca estar viendo un programa televisivo
  • Poner límites al tiempo dedicado a ver la televisión, de modo significativo durante las noches antes de ir a la escuela
  • Ver la televisión padres e hijos juntos. Puede servir para dar explicación a diversos contenidos y mensajes comerciales que se ofrezcan en la pantalla
  • No permitir que en la habitación de los hijos haya televisión, y por otra parte tenerla en un lugar común que facilite su uso familiar
  • Evitar programas que se sabe que contienen violencia y sexo explícito, y apagar el aparato —o cambiar de canal— ante escenas de este tipo

Un modo de contrarrestar la presión que ejercen los amigos y compañeros, es ponerse de acuerdo entre varios de los padres estableciendo unas pautas comunes y similares sobre la cantidad del tiempo y el tipo de programas.

Sin duda alguna el propio ejemplo de los adultos siempre es el mejor modo de educar a los hijos. Y aunque pueda costar ponerlo en práctica a la larga los beneficios siempre serán muy positivos.

En definitiva, no se trata de no ver la televisión, sino de hacer un uso adecuado de ella. De bien seguro nuestros hijos nos lo agradecerán.

7 comentarios en “El buen uso de la televisión

  1. Me siento muy satisfecha con este articulo ya que estoy presentando algunos inconvenientes con mi hija, la cual tiene un exceso de televisión al grado de que quiere comer y hasta estudisar con un televisor encendido..creo que con este pequeño articulo tendré luz para manejar un poco mejor la situación..

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